Decidimos ir en busca del tercer propietario estuvimos mucho tiempo buscándolo, exactamente seis meses, en esos seis meses me había enamorado perdidamente de Kairo, y es que para mi era como una droga que no podía dejar de tomar, cada minuto que pasaba lo deseaba más y más... Estaba decidida a conseguirlo, algún día sabía que conseguiría tener su amor.
Un día volvíamos a casa -Su casa se había convertido en NUESTRA casa ya que decidimos que volver a la mía seria peligroso- y nos encontramos a una pareja de adolescentes discutiendo, yo seguí adelante pero Kairo se paro en seco esperando a que ocurriera algo. De pronto el chico la golpeo y Kairo salio a Defender a la chica, le dio un empujón y se fue diciendo : “Esto no quedara así”, dio un empujón a el chico y yo fui a socorrerla. Estaba ayudándola a levantarse cuando vi algo en su mano que me lleno de alegría.
-¡Kairo! ¡Ven a ver esto!
Cuando Kairo llego vio lo mismo que yo y una sonrisa se dibujo en su precioso rostro.
Llevamos a Ana a casa -Ese era su nombre- y Kairo y yo la soltamos todo aque royo que Kairo me contó hace mucho tiempo.
Ella nos explico que ese anillo se lo había regalado su novio -El chico con el que ella discutía- ellos dicutian porque su novio quería recuperar el anillo, y ella -para nuestra suerte- no se lo quiso devolver.
Ya sabíamos de dónde tirar y ademas contábamos de una ayuda más. Si ese chico (Leo) quería recuperar el anillo, era por algo en especial, teníamos que investigar a ese chico, y fuimos a la biblioteca para usar el ordenador.
Un día volvíamos a casa -Su casa se había convertido en NUESTRA casa ya que decidimos que volver a la mía seria peligroso- y nos encontramos a una pareja de adolescentes discutiendo, yo seguí adelante pero Kairo se paro en seco esperando a que ocurriera algo. De pronto el chico la golpeo y Kairo salio a Defender a la chica, le dio un empujón y se fue diciendo : “Esto no quedara así”, dio un empujón a el chico y yo fui a socorrerla. Estaba ayudándola a levantarse cuando vi algo en su mano que me lleno de alegría.
-¡Kairo! ¡Ven a ver esto!
Cuando Kairo llego vio lo mismo que yo y una sonrisa se dibujo en su precioso rostro.
Llevamos a Ana a casa -Ese era su nombre- y Kairo y yo la soltamos todo aque royo que Kairo me contó hace mucho tiempo.
Ella nos explico que ese anillo se lo había regalado su novio -El chico con el que ella discutía- ellos dicutian porque su novio quería recuperar el anillo, y ella -para nuestra suerte- no se lo quiso devolver.
Ya sabíamos de dónde tirar y ademas contábamos de una ayuda más. Si ese chico (Leo) quería recuperar el anillo, era por algo en especial, teníamos que investigar a ese chico, y fuimos a la biblioteca para usar el ordenador.

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